Todo esto que he dicho es bastante “marujo”, pero hasta el que tiene dinero necesita comprar y poner lavadoras, luego creo que puede valer para todo el mundo. Pero hay otros muchos aspectos que no somos capaces de ver, ante todo, como perder dinero:
- Sacar dinero en el cajero que más cerca esté, cuando seguro que andando
- Apliquemos esto al resto de comisiones bancarias y démoslas la importancia que tienen. Es curioso que en muchos bancos, aseguradoras, compañías de móviles, en cuanto protestas o dices que te vas a dar de baja, te hacen rebajas y ofertas considerables. Con el seguro del coche, todos los años, a la primera oferta de renovación que me manda mi compañía, simplemente buscando por internet algo más barato y diciéndoles que tengo una oferta mejor, no es que me bajen el precio, es que me dan mejor precio que lo más barato que yo he encontrado en internet. El año pasado, la rebaja que me hicieron fue de 300 euros. No comparar a un proveedor de un servicio con las ofertas de la competencia, es perder dinero (y mucho)
- Extendamos esta filosofía a todo. Pongamos luz a todos aquellos productos en que intentan meternos porcentajes o financiaciones, a veces con calzador, para que nos olvidemos del precio. Y comparémoslos con los de la competencia.
Para vender un coche o una lavadora, muchas veces te dicen cosas como llévatelo “por 30 euros al mes”. Y luego en letra pequeñísima, te dicen cuánto tiempo vas a estar pagando y cuánto dinero habrás pagado al final. Si lees la letra pequeña, y haces el cálculo, ves que muchísimas veces son precios más que abusivos, con intereses que bordean la usura (de hasta el 25%) ¡¡acuérdate de traducir en dinero el porcentaje!! Prácticamente es una estafa disfrazada de “financiación a tu medida”. Siempre un banco, va a financiar cualquier producto en mejores condiciones que un concesionario o una tienda. En general, sale más barato, pedir un préstamo al banco y pagar la suma total en la tienda. Los intereses del banco, en la mayoría de casos, son más bajos. Si comparamos dos botellas de aceite y compramos la más barata, ¿porque no lo hacemos con algo que cuesta tanto dinero como los intereses de financiación de un coche? No entender, conocer y traducir en dinero los intereses y las letras pequeñas, es perder dinero.
Si queremos estar a la moda, hay que leer revistas, fijarse en los que saben y entender la jerga de la moda, hay que aprender a diferenciar un “manolo” de un “mocasín”, saber si se lleva el verde, el amarillo o el azulón cuando dicen que se lleva el color calabaza, pistacho o cerúleo.
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