martes, 27 de mayo de 2008

LOS RICOS GESTIONAN SU ORGULLO

Ahora que ya comprendemos en parte la actitud de los que tienen dinero, podremos matizarla incluyendo diversas “variables” que la enriquezcan, y analizando los que la obstaculizan.

Con la historia de mi amiga, hemos visto como el orgullo mal entendido, puede constituir un obstáculo. Este caso era bastante peliculero y un poco pillado por los pelos, porque no es sólo tragarte el orgullo y dejar que un “marqués venido a menos” se ría de ti para obtener información, sino que hay que tener muchas tablas y ser un zorro para sacarle partido a esa información. Pero me sirve para ilustrar el razonamiento que quiero hacer.

Si antes de terminar de leer la historia del nuevo rico no has intuido el final del relato, probablemente te falta mucho todavía para pensar como los que tienen dinero. Alguien que tiene dinero, se hubiera dado cuenta de que si los de alta alcurnia eran pobres como ratas y el nuevo rico tenía pasta para aburrir, desde luego “el tonto” de la historia no podía ser el nuevo rico.

Muchos duros que encontramos en el suelo, no los cogemos por pereza o dejadez, pero otros tantos no lo hacemos por simple orgullo. Esa es una forma de orgullo inútil. Hay que aprender a cambiar el orgullo inútil por un orgullo útil. Ya sea en temas económicos, laborales o personales, debemos aprender a gestionar nuestro orgullo para que trabaje a nuestro favor y no en nuestra contra.

Puede parecer que hay que estar muy necesitado para agacharse a coger dos céntimos que hemos visto en la acera, pero no es así. Como ya he repetido hasta la saciedad, el dinero hay que valorarlo por lo que representa y no por la cantidad concreta. Hasta que no nos creamos esto, no vamos a ir a ningún lado. Seguramente, si vemos en la calle agacharse a alguien a coger la moneda que hay debajo de un coche, pensaremos que esa persona es cutre, pero casi seguro que éste alguien tendrá dinero más dinero que yo en su cuenta.

Pero vamos más allá de la dichosa moneda (que ya me aburre el ejemplo hasta a mí). Hay un montón de potenciales “por 20 euros te lo hago yo” que dejamos escapar por orgullo, por orgullo inútil, porque ganarse la vida y traer dinero a casa cada mes, es en realidad algo por lo que sentirse muy orgulloso. Voy a analizar los “por 20 euros te lo hago yo” que desperdicio en mi vida diaria (sin contar los que desperdicia mi marido):

- A mi tía le da pereza llevar el coche a pasar la ITV y le paga una propina a un sobrino suyo para que se lo haga. Este primo mío tendrá dinero y yo no, porque nunca me he adelantado y me he ofrecido yo para hacerlo por orgullo. Yo lo haría gratis, sería incapaz de pedirle los 10 euros y mi tía lo sabe. Mi tía entiende por ese motivo que me está pidiendo un favor gordo, y no le gusta sentirse en deuda, por tanto, no me lo pide. Ella prefiere pagar esos 10 euros de propina, y no sentir que “debe nada a nadie”. ¿Soy mejor persona que mi primo? No lo se, pero él le soluciona la papeleta y yo no. Y además se gana diez euros. Y mi tía no se siente como una pesada ni pasa mal rato pidiéndoselo, porque se lo ha pagado. Teniendo en cuenta que tengo seis tías mayores, estoy dejando escapar un filón.

- He trabajado con niños muchos años, sé como entretenerles, sé pintarles la cara genial, hacer globoflexia (figuras de animalitos, flores etc. con globos), trucos de magia, manualidades rápidas. Algunas madres, me han dicho que estaban buscando un animador para los cumpleaños de sus hijos y yo me he callado como una muerta. En el fondo, me da vergüenza “ofrecerme” a la madre de una amiga de mi hija por si la pongo en un compromiso, entiende que me hace falta dinero o algo así. Si hubiera trabajado la actitud de los que tienen dinero, hubiera visto claramente este “por 20 euros ya te lo hago yo” que me han servido más de una vez en bandeja.

ADEMÁS DE AGACHARNOS A COGER TODOS LOS DUROS POR MUCHA VERGÜENZA QUE NOS DE, HAY QUE APRENDER A LOCALIZAR LOS “POR 20 EUROS TE LO HAGO YO” QUE SE NOS PRESENTAN Y APROVECHARLOS.

Estos “por 20 euros ya lo hago yo” pueden ser tan tontos como llevar el coche de una tía a pasar la ITV o tan complicados como irte a China a comprar bolsos para la tienda de un cuñado. Un amigo mío, es experto en “por 20 euros ya te lo hago yo” que le reportan un par de decenas de millones anualmente. De hecho, ha dejado el trabajo, se ha dado de alta como autónomo y vive de los “por veinte euros te lo hago yo” que le salen. Y no es cuestión de haber estudiado mucho o poco, sino de “andar listo”, ver las oportunidades y cuidar todos sus contactos, por pequeños que sean, como un tesoro.

Conozco a un tipo, que para conseguir capital para su empresa, y aprovechando que tenía que ir a Mercamadrid para abastecer su frutería, empezó a ofrecer a las pequeñas fruterías que regentaban gente mayor de la zona, traerles él mismo (y fijaos que era la competencia) el género. Cobraba una pequeña comisión por ello, pero ahorró lo suficiente para poner en marcha un nuevo negocio. Y ahora está forrado.

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